Tome su dosis diaria

Haz que entre en el arca una pareja de todos los seres vivientes, es decir, un macho y una hembra de cada especie, para que sobrevivan contigo. — Génesis 6:19

La porción de la Torá de esta semana, Noé, es de Génesis 6:9 – 11:32 y de Isaías 54:1 – 55:5.

La tradición judía enseña que el rey Melquisedec de Salem –a quien nos encontraremos más adelante en los tiempos de Abraham–, también era conocido como Sem, hijo de Noé. Cuando Abraham se encuentra con él, le hace una pregunta que debe haberse hecho durante muchos años.

“¿Por qué merecieron salvarse del diluvio, cuando el resto del mundo pereció?”, le preguntó Abraham.

“Porque nos ocupamos de los animales dentro del arca”, respondió el rey Melquisedec.

La tradición judía enseña que Noé y su familia se salvaron debido a sus actos de bondad hacia los seres vivientes de Dios.

Los eruditos enseñan que la forma en que tratamos a los demás, es la forma en que Dios trata con nosotros. Si somos amorosos, Dios es amoroso con nosotros. Si somos indulgentes, Dios será indulgente con nuestros pecados. Si tenemos compasión por las criaturas de Dios, entonces él se apiadará de nosotros. Si vivimos la vida haciendo bien a los demás, este bien volverá a nosotros como bondad divina.

Cuando tenemos la oportunidad de hacerle un favor a otra persona, ¿cómo lo vemos? ¿Es una oportunidad o una carga? ¿Ayudamos a otros por la alegría que esto nos da o porque sentimos culpa y obligación? Los eruditos enseñan que una persona debe regocijarse por la oportunidad de hacer bien,  como si hubiera encontrado un gran tesoro. La recompensa por las buenas acciones es inconmensurable, y realizar buenas obras es el propósito máximo de la vida.

Es por esto que los eruditos enseñan que un día que pasa sin un acto de bondad es un día que no se vivió realmente. ¡La oportunidad de ayudar a otra persona es la oportunidad más grande que existe! Como dijo una vez Winston Churchill: “Nos ganamos la vida con lo que conseguimos, pero hacemos una vida con lo que damos”.

¿Con qué tesoros se ha encontrado hoy? ¿A quién podría echarle una mano? ¡Corra a la primera oportunidad que tenga de hacerle un favor a alguien! Somos cuidadosos en cuanto a obtener nuestra dosis diaria de vitaminas. Debemos ser igualmente vigilantes en cuanto a ofrecer una dosis diaria de bondad a otros; esto no es sólo un servicio hacia los demás, es un servicio a nosotros mismos.