Tan justo como usted mismo

Ésta es la historia de Noé. Noé era un hombre justo y honrado entre su gente. Siempre anduvo fielmente con Dios. Génesis 6:9

La porción de la Torá de esta semana, Noé, es de Génesis 6:9 – 11:32 y de Isaías 54:1 – 55:5.

La Torá nos dice queNoé, hombre justo, era perfecto entre los hombres de su tiempo. Los eruditos se desconciertan por la última parte de la descripción. ¿Por qué no detenerse en justo? ¿Qué quiere decir que también era “perfecto entre los hombres de su tiempo”?

Los estudiosos de la Torá explican que hay dos maneras de entender la descripción de la Escritura.  Podría significar que a pesar de que Noé vivió en una sociedad totalmente corrupta, fue capaz de resistir la influencia de todos a su alrededor y permanecer justo. O bien, podría significar que si Noé hubiese vivido en otro tiempo, en la generación de Abraham, por ejemplo, no hubiese sido nada especial. En relación a la sociedad corrupta en torno a él, Noé se destacaba y parecía justo.

En última instancia, no necesitamos saber cómo era Noé en comparación con alguien más. Lo que importa es que Noé era lo más justo que podía ser.

Se cuenta una famosa historia sobre el rabino Zusha de Anipol que vivió en el siglo xviii. El gran rabino estaba en su lecho de muerte y lloraba incontrolablemente. Nadie lo podía consolar. Uno de los estudiantes preguntó: “¿Por qué llora? ¡De seguro no tiene nada que temer! ¡Usted fue casi tan sabio como Moisés y tan amable como Abraham!”. El anciano rabino respondió: “Cuando me llamen al tribunal celestial, no me preguntarán ‘¿por qué no fuiste como Moisés?’, o, ‘¿por qué no fuiste como Abraham?’. Me preguntarán, ‘Zusha, ¿por qué fuiste como Zusha?’, y es a eso a lo que tendré que responder”.  

Dios no nos juzga de acuerdo a las personas que nos rodean. Si las personas que nos rodean son malas, eso no nos da permiso de bajarnos a su nivel. Si las personas que nos rodean son santas, Dios no espera que seamos tan perfectos como son ellos. Dios espera que vivamos a la altura de nuestro propio potencial, ya sea poco o mucho. No tiene importancia cómo era Noé en comparación con quienes le rodeaban. Lo importante es que Noé era el mejor Noé que podía ser.

A menudo nos distraemos con las personas que nos rodean y olvidamos concentrarnos en la vida que más importa, ¡la nuestra! Steve Jobs, fundador de Apple, dijo una vez: “Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de otra persona”. Toda persona está dotada de sus propios y particulares talentos, pasiones y capacidades. Sin embargo,  no toda persona abre  el “paquete” que es su don.

Dios no le preguntará por qué no fue como la Madre Teresa, tampoco le aplaudirá por ser mejor que Hitler. Él querrá saber si usted fue tan grande como pudo ser.

¿Cómo va a responder?