Subir la escalera de Jacob

Allí soñó que había una escalinata apoyada en la tierra, y cuyo extremo superior llegaba hasta el cielo. Por ella subían y bajaban los ángeles de Dios. — Génesis 28:12

La porción de la Torá de esta semana, Vaietzé, es del Génesis 28:10 – 32:3 y de Oseas 12:13 – 14:10.

Los eruditos judíos enseñan que cuando Jacob estaba en su viaje a la ciudad de Jarán, terminó en un lugar al que no tenía intención de ir. Pero era tarde, así que Jacob tomó unas piedras, hizo una almohada con ellas y se puso a dormir. De acuerdo a la providencia de Dios, el lugar donde Jacob durmió era el lugar más sagrado en la tierra.

Allí, Jacob tuvo su famoso sueño en el que vio una escalera apoyada en la tierra, que se extendía hasta el cielo. Los ángeles subían y bajaban. Cuando Jacob despertó dijo: “Realmente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía” (Génesis 28:16, RVC). Jacob tenía una intención, pero providencialmente tropezó con una escalera virtual al cielo.

La visión de Jacob fue algo más que la revelación de una escalera entre el cielo y la tierra;  también contenía las instrucciones de cómo subir. La tradición judía enseña que cuando Jacob vio “una escalinata apoyada en la tierra” se le mostró una visión profética de Coré.

Coré fue una persona malvada, que un día lideraría una rebelión contra Moisés y terminaría tragado por la tierra. A Jacob le fue mostrado Coré en la tierra. Luego, cuando Jacob estaba en lo alto de la escalera, le fue mostrado Moisés. Moisés sería el profeta más sagrado que ascendería al cielo con el fin de llevar la Palabra de Dios a la tierra. Jacob vio a Moisés en el cielo.

¿El mensaje? Todo ser humano tiene el potencial de alcanzar las mayores alturas o hundirse en las más hondas profundidades. Usted puede ser un Coré o un Moisés; puede subir o puede bajar. Pero he aquí lo que usted no puede hacer en la escalera de la vida: no se puede quedar inmóvil.

Nadie se queda sentado en una escalera. Es por eso que Jacob vio a los ángeles que subían y bajaban. Los sofás y las sillas son para sentarse, pero las escaleras son para moverse hacia arriba o hacia abajo. Nadie puede permanecer en un peldaño por mucho tiempo. Si usted no va hacia arriba, la gravedad lo llevará hacia abajo. Aquella trascendental noche, el mensaje de Dios para Jacob fue: Si quieres alcanzar el cielo, tendrás que subir un poco cada día; vas a tener que hacerte camino hacia arriba o de lo contrario, te encontrarás yendo hacia la otra dirección.

¿Hacia dónde se está moviendo usted en la escalera de Jacob? Sólo hay una manera de evitar hundirse en la tierra, y es dar un paso hacia arriba diariamente. ¿Está inspirado? ¿Está creciendo o está estancado? Usted no necesita dar pasos gigantescos para llegar hasta arriba; tan sólo necesita un progreso constante, un peldaño cada día.