Shabbat todos los días

Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero observa el séptimo día como día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu buey, ni tu burro, ni ninguno de tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades. De ese modo podrán descansar tu esclavo y tu esclava, lo mismo que tú. — (Deuteronomio 5:13-14)

La porción de la Torá de esta semana, Va’etjanán, es de Deuteronomio 3:23 – 7:11, y la Haftará es de Isaías 40:1-26.

Hace poco me encontré con la siguiente declaración: “Recuerde, un aficionado construyó el arca, mientras que la nave Titanic lo construyeron los profesionales”. Si bien la cita pretende animar a los lectores a probar cosas nuevas y a no desanimarse por la falta de experiencia, se me ocurrió otra lección: Nuestras habilidades y esfuerzos son una pequeña parte de la ecuación que produce el éxito. El factor más grande y determinante del éxito es la voluntad de Dios.

Si Dios lo quiere, un aficionado puede crear la más grande estructura, una persona pobre puede llegar a ser rica y una persona de inteligencia promedio puede inventar algo increíble. Y si no es la voluntad de Dios, incluso las mentes más grandes y sofisticadas no servirán de nada.

La lectura de esta semana nos hace recordar los Diez Mandamientos. El cuarto mandamiento nos manda que observemos el Shabbat. El significado del Shabbat varía para cada individuo. Para un judío ortodoxo, significa abstenerse todos los sábados de muchas cosas que utiliza entre semana (como el teléfono o la computadora), así como participar en actividades que giran en torno a la adoración y la familia. Para un cristiano, puede significar tomar un día para descansar e ir a la iglesia el domingo. Sin embargo, observar el Shabbat tiene otro significado también, uno que va más allá de los sábados y domingos, y que se incorpora a cada día de nuestra vida.

Cuando se nos enseña acerca del Shabbat, la Biblia dice: “Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero observa el séptimo día como día de reposo…“ Ahora, ¿quién de nosotros puede terminar todo lo que tiene que hacer para el viernes? La Escritura parece estar diciéndonos que terminemos el viernes para que podamos descansar durante el Shabbat. Pero si usted se parece al resto de nosotros, lo más probable es que cuando entra al fin de semana, deja atrás un montón desbordante de trabajo y muchas tareas pendientes. Hoy día, ¡pareciera que el trabajo nunca termina!

Ese es exactamente el punto que la Biblia quiere enfatizar. Puede que su trabajo no esté terminado el viernes, pero su parte en el trabajo lo está. El Shabbat es una metáfora de todo nuestro trabajo en la vida. Hacemos nuestros mejores esfuerzos y lo que nos corresponde, pero en algún momento, tenemos que parar y dejar que Dios tome el control.

El Shabbat es un concepto destinado a ser incorporado en todo lo que hacemos, todos los días de nuestra vida. Siempre demos lo mejor de nosotros y dejemos que Dios haga el resto. Tenemos que ser muy conscientes de quién es el verdadero Creador. Aunque podemos aportar al mundo, es Dios, en última instancia, el que es el responsable de cada éxito y cada fracaso. Así que, ¡dejemos de trabajar horas extra y dejemos que Dios se encargue de lo extra!