Primero la paz

El Señor, cumpliendo su palabra, le dio sabiduría a Salomón. Hiram y Salomón hicieron un tratado, y hubo paz entre ellos. — 1 Reyes 5:12

La porción de la Torá de esta semana, Terumá, es de Éxodo 25:1—27:19 y de 1 Reyes 5:12—6:13.

La Haftará de esta semana está tomada del libro de 1 Reyes y describe la construcción del primer Templo Sagrado en Jerusalén por el rey Salomón. En nuestra lectura de la Torá, exploramos la construcción del Tabernáculo: el Templo portátil que acompañaría a los hijos de Israel a través de sus 40 años en el desierto y luego durante 500 años más. Por fin, en el tiempo del rey Salomón, el Templo portátil se convirtió en una estructura permanente. Desde entonces, a partir de la destrucción y la reconstrucción, el Monte del Templo en Jerusalén seguiría siendo el sitio de la Casa de Dios.

Los eruditos señalan que la Haftará no comienza justamente con la construcción del Templo, sino con un breve preludio. En el primer versículo, la Biblia puntualiza que Salomón, en su gran sabiduría, hizo la paz con su vecino Hiram. Esta información está llena de significado, según explican los sabios, pues nos enseña que la paz es un requisito previo para la construcción de la Casa de Dios.

Esto no es sólo un consejo práctico; tiene un significado espiritual. Los eruditos enseñan que uno de los nombres de Dios es “Paz.” La esencia de Dios es la paz, así que cuanta más paz tengamos, más seremos capaces de encontrar a Dios. Un ambiente plagado de luchas y devastado por la guerra no es propicio para la santidad. Si queremos tener una relación profunda y significativa con Dios, tenemos que arreglar nuestras relaciones con los demás.

En la porción de la Torá de la semana pasada, leímos de las leyes y reglamentos que rigen las relaciones interpersonales. Incluidas en esta lectura estaban las leyes con respecto a daños personales y materiales y las leyes que tienen que ver con la ayuda a los que son pobres y vulnerables. De hecho, ¡es todo un aforismo sobre cómo lograr una sociedad en paz! Sólo una vez terminada esta sección, se inicia la lectura con relación al Tabernáculo, ya que la Casa de Dios sólo puede ser construida sobre la base de una sociedad pacífica y justa.

Algunas personas dedican una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo para llegar a tener una “relación estrecha con Dios,” y quieren sentir su presencia y disfrutar de su proximidad. Puede que pasen mucho tiempo estudiando y orando, pero eso no es suficiente. Tanto Salomón como David comprendieron que una relación estrecha con Dios nunca puede ir en detrimento de nuestras relaciones con la gente. No es posible encontrar un individuo amargado y desconsiderado que al mismo tiempo tenga una relación cercana con Dios.

Si queremos experimentar la paz de Dios, tenemos que hacer la paz con los demás. Si queremos ser capaces de construir su templo, debemos comenzar por la construcción de mejores relaciones con todos sus hijos.