La bendición de tener lo suficiente

El Señor desató un viento que trajo codornices del mar y las dejó caer sobre el campamento. Las codornices cubrieron los alrededores del campamento, en una superficie de casi un día de camino y a una altura de casi un metro sobre la superficie del suelo — Números 11:31

La porción de la Torá de esta semana, Behaalotejá, es de Números 8:1–12:16 y la Haftará es de Zacarías 2:14– 4:7.

Vivimos en una sociedad que siempre quiere más. Siempre hay algo más para desear, tener o poseer, y esto nos da la sensación de que es imposible tener lo suficiente, ni hablar de tener demasiado. Sea lo que sea que tengamos, creemos que necesitamos más.

No obstante, aunque tener demasiado parece tentador, la verdad es que nos puede llevar a consecuencias tan desagradables, o peores, que la dura prueba que conlleva tener muy poco.

Así como las plantas necesitan la cantidad adecuada de agua ––ni más, ni menos–– con el fin de florecer y crecer, así también los seres humanos necesitamos la cantidad justa de recursos para poder crecer. Contar con menos hará que sea más difícil prosperar, pero contar con más será igual de difícil. Pero entonces, ¿cómo saber cuánto necesitamos?

No lo sabemos. Sólo Dios sabe exactamente cuánto necesitamos.

Ese punto se recalca en la historia que leemos en la lectura de la Torá de esta semana, cuando los hijos de Israel se quejaban de que no tenían suficiente. Dios no los castigó por sus quejas, quitándoles las bendiciones que ya les había dado; más bien, les dio más de lo que necesitaban. ¡Les dio demasiado! “El Señor desató un viento que trajo codornices del mar y las dejó caer sobre el campamento. Las codornices cubrieron los alrededores del campamento, en una superficie de casi un día de camino y a una altura de casi un metro sobre la superficie del suelo.” Había tanta comida que la gente se enfermó de comerla. El punto se había probado: es posible tener demasiado.

Todos queremos ganar la lotería, pero si investiga, se dará cuenta que el sueño de muchas personas que se ganaron la lotería se convirtió en una pesadilla. Tener mucho dinero ha causado la ruptura de matrimonios, peleas entre miembros de la misma familia e incluso secuestros y muerte. Sí, existe la posibilidad de tener demasiado.

A veces menos es realmente más, y lo que nos falta es nuestra mayor bendición. Confíe en Dios; él nos dará exactamente lo que necesitamos.