En Alas de Águilas

“Ustedes son testigos de lo que hice con Egipto, y de que los he traído hacia mí como sobre alas de águila”. (Éxodo 19:4, NVI)

La porción de la Torá de esta semana, Yitro, es de Éxodo 18:1 – 20:23 y de Isaías 6:1 – 7:6, 9:5-6.

Entre junio de 1949 y septiembre de 1950, Israel llevó a cabo una operación secreta conocida como Operación Alfombra Mágica. Durante aquel tiempo se realizaron 380 vuelos entre Yemen e Israel y se rescataron más de 49,000 judíos de países árabes donde sufrían opresión.

Cuando los judíos que se rescataban abordaron los aviones que los transportarían a Israel, estaban convencidos de que el Mesías había venido. Nunca antes habían visto aviones y para ellos, estas eran las “águilas” sobre las que el libro de Isaías profetizaba: “levantarán alas como las águilas” (Isaías 40:31, RVR1995). Para los judíos de Yemen, esos aviones eran águilas de Dios que los llevarían a casa. Así es como a la Operación Alfombra Mágica se le llegó a conocer popularmente como Operación Alas de Águilas.

Los judíos de Yemen no estaban completamente equivocados. A pesar de que todavía deberían esperar al Mesías, estaban experimentando los milagros anunciados por los profetas. El pueblo judío estaba de camino a casa, y como las águilas, alzaron vuelo.

Los hijos de Israel que salieron de Egipto hacia Israel, también se fueron en “alas de águilas”. En la lectura de la Torá de esta semana, Dios les dice: “Ustedes son testigos de lo que hice con Egipto, y de que los he traído hacia mí como sobre alas de águila”. Los hijos de Israel ciertamente no volaron en aviones, así que puntualmente, ¿qué quería decir Dios?

Los eruditos explican que todas las otras aves llevan a sus crías en sus garras, porque tienen miedo de los depredadores de alto vuelo que se elevan por encima de ellas. Pero ningún pájaro vuela más alto que el águila. El águila sólo tiene que preocuparse de los hombres que están abajo; por lo tanto, ponen a sus crías en sus alas. El águila se ubica entre sus pequeños y cualquier peligro. Si alguien quiere disparar un tiro desde abajo, tendrá que lidiar primero con el águila.

Como el águila, nadie es superior a Dios. Al igual que el águila, él protege a sus hijos con amor. Cuando Dios sacó a los hijos de Israel de Egipto, colocó la “columna de nube” entre ellos y los egipcios; los egipcios tendrían que pasar a través de la nube si querían llegar a los israelitas. Pero Dios no dejaría que lo hicieran. Milagrosamente él los mantuvo a salvo de cualquier daño.

Hoy, Dios continúa trayendo a su pueblo de vuelta a su antigua patria, y lo hace “en alas de águilas”, con milagros, compasión y amor. Aquí en La Fraternidad, somos parte de ese milagro, junto con nuestros amigos cristianos de todo el mundo. Nuestro ministerio, bien llamado “En Alas de Águilas”, ayuda a judíos necesitados y perseguidos de todo el mundo, a regresar a casa a Israel y hacer una nueva vida.

Le invitamos a unirse a nosotros en el cumplimiento de esta antigua profecía que se está llevando a cabo en nuestros tiempos. ¡Juntos podemos ayudar a esas águilas a levantar vuelo!