El viaje interminable

El octavo día celebrarás una fiesta solemne, y nadie realizará ningún tipo de trabajo.— Números 29:35

Cuando se acaba Sucot y la temporada de vacaciones llega a su fin, Dios nos dice: “¡Quédate un día más!”. “El octavo día celebrarás una fiesta solemne”. Después de un mes de acercamiento, Dios quiere extender nuestro tiempo juntos todavía un poco más. Pero, ¿qué hacemos en ese día? En Rosh Hashaná, tocamos el shofar; en Iom Kipur, ayunamos; en Sucot, nos sentamos en cabañas improvisadas –sucá– y agitamos las cuatro especies. ¿Qué hacemos en aquel último día?

Celebramos la Torá, la Palabra de Dios a los hombres, en una celebración conocida como Simjat Torá: la alegría de la Torá.

En Simjat Torá, los judíos de todo el mundo leen los últimos versículos de la Torá. Cantan, bailan y celebran. Luego, tan sólo unos minutos más tarde, comienzan a leer la Torá de nuevo.

¿Puede pensar en otro libro en el mundo, que justo al acabar de leerlo, lo empezaría a leer de nuevo? ¡No existe ninguno! Una vez que uno termina un libro, lo termina. Tal vez si se trata de un muy buen libro, lo leeríamos de nuevo, meses o años más tarde. Pero, ¿de inmediato? ¿Por qué?

Una vez un estudiante se acercó a su rabino con una enorme sonrisa en su rostro, y era obvio que se sentía muy bien consigo mismo. “¡Rabino! ¡Acabo de terminar de aprenderme los cinco libros de Moisés! ¡Completé toda la Torá!”. El rabino no parecía estar muy impresionado y le dijo: “Es bueno que hayas pasado por toda la Torá, pero, ¿cuántas veces ha pasado la Torá por ti?”. La Biblia no es un libro que empiezas y terminas. ¡Es una experiencia de aprendizaje que nunca acaba!

Es por eso que empezamos a leer la Torá inmediatamente después de completar la lectura de ella. Del mismo modo que el ciclo termina, comienza de nuevo. No hay fin, ¡el aprendizaje continúa para siempre! Cuando bailamos en Simjat Torá, bailamos alrededor de la Torá en un círculo. El círculo no tiene principio ni fin. Así enfatizamos que aunque todos los años completamos el ciclo, nunca terminamos de aprender.

Amigos, me gustaría invitarles a que se me unan en este viaje sin fin que es el estudio de la Biblia. Me emociona anunciar que para el próximo año nuestros devocionales diarios seguirán el ciclo de estudio de la Torá en todo el mundo. Los cinco libros de Moisés se dividen en diferentes porciones y cada semana una de ellas se lee en la sinagoga y se estudia en los hogares. También hay una pequeña parte de los profetas que acompaña las lecturas de la Torá. Cada semana, aprenderemos algo de la porción correspondiente a dicha semana y así estudiaremos los cinco libros de Moisés junto a millones de personas alrededor del mundo.

Luego, por supuesto, empezaremos a leerla de Nuevo.