El valor de la honradez

¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario?
   ¿Quién puede vivir en tu santo monte? — Salmo 15:1

En septiembre de 2013, en un correo electrónico que se esparció como un virus, un cliente de la cadena de restaurantes de comida rápida Dairy Queen compartió la siguiente historia: Mientras un ciego pagaba su cuenta en un Dairy Queen en el estado de Minnesota, se le cayó del bolsillo un billete de $20 y la mujer que estaba detrás de él lo recogió. El empleado del restaurante, Joey Prusak, pensó que la mujer iba a devolverle el dinero a su dueño, pero en cambio, ella se lo guardó en su propia billetera.

Cuando la señora se acercó a Joey para hacer su pedido, el joven de diecinueve años de edad le solicitó devolver el dinero a su legítimo dueño, sin embargo la mujer se negó. Joey le pidió que devolviera el dinero o saliera del negocio, pues no podía atender a una persona tan irrespetuosa. Los dimes y diretes continuaron hasta que la mujer finalmente se fue con el dinero todavía en su bolsillo. Entonces, Joey sacó $20 de su propia billetera, se los dio al hombre ciego que había estado sentado comiéndose un helado y le dijo: “Señor, en nombre de Dairy Queen, me gustaría devolverle el billete de $20 que se le cayó.”

Lo que es aún más sorprendente es la respuesta que ha tenido esta historia. Joey se convirtió en una celebridad de la noche a la mañana y la gente ha acudido a la sucursal de Dairy Queen donde él trabaja, deseando apoyarlo y ver por sí mismos aquel lugar lleno de bondad. El multimillonario Warren Buffet conversó con Joey por teléfono y el locutor de radio conservador Glenn Beck ofreció comprarle una sucursal de Dairy Queen. Así también, una mujer ofreció pagarle la universidad a Joey. La efusión de amor y apoyo ha sido abrumadora. El propio Joey dice que “no esperaba nada de esto que ha surgido de algo en realidad tan insignificante.”

Tal vez sea porque después de todo el acto de Joey no fue tan pequeño.

En el Salmo 15, el salmista nos da una lista de características de las personas que merecen entrar al cielo. El salmo comienza así: “¿Quién, SEÑOR, puede habitar en tu santuario? ¿Quién puede vivir en tu santo monte?” Los sabios explican que tanto el “santuario” como el “santo monte” son referencias a la vida venidera. En este salmo, se enumeran doce rasgos de las personas dignas, incluyendo ser intachable, justo y veraz, despreciar el mal y honrar a Dios. Sin embargo, todos estos atributos se pueden resumir en una palabra: honradez. Honradez es lo que Joey Prusak demostró.

Esos actos de honradez, aparentemente pequeños, son muy significativos en nuestras vidas. Puede que cuando hagamos lo correcto no recibamos la clase de bombos y platillos que Joey recibió, pero para Dios, es noticia de primera plana. Al final, aquellos pequeños actos serán lo único que importa. Nada en este mundo vale lo que vale nuestra honradez.

¡Ni hablar unos 20 dólares!