El poder de uno

Ésta es la historia de Noé. Noé era un hombre justo y honrado entre su gente. Siempre anduvo fielmente con Dios. — Génesis 6:9

La porción de la Torá de esta semana, Noé, es de Génesis 6:9 – 11:32 y de Isaías 54:1 – 55:5.

La lectura de esta semana es, sobre todo, acerca de la historia del diluvio, y termina con la historia de la Torre de Babel. Esto plantea la pregunta: ¿Por qué esta porción se llama “Noé”? ¿No debería haberse llamado algo así como “El Diluvio” o quizás “El Arca y la Torre”? Esta es la historia de toda la humanidad. ¿Por qué ponerle el nombre de una persona?

La porción de la Torá comienza diciendo: “Estos son los descendientes de Noé”, porque la crónica de la historia de la humanidad se reduce a una persona y sus descendientes. ¿No es así como sucede siempre? La historia nunca se determina por las masas, siempre se reduce a unas pocas personas que logran marcar una gran diferencia.

Siendo ese el caso, es irónico que muchas personas se sientan demasiado pequeñas para hacer una gran diferencia. Cuando se trata de las elecciones en los Estados Unidos, por ejemplo, casi la mitad de los votantes elegibles no van a las urnas. ¿Por qué? Muchas personas piensan que no tiene importancia. ¿Por qué molestarse en ir a votar si su voto no hará la diferencia? El hecho es que la mayoría de la gente piensa que una persona no puede hacer nada. Sin embargo, la realidad es que el poder de un individuo determinado no tiene límite.

Una cita del Talmud se hizo famosa por la película La lista de Schindler. Al final de la película, los judíos que Schindler salvó durante el Holocausto, le dieron un anillo de oro hecho de dientes postizos de oro que los sobrevivientes donaron con alegría para la causa. El anillo tenía grabadas estas palabras: “Quien salva una vida, salva un mundo entero”. Ese es el valor de una vida humana. ¡Es igual a un mundo entero! ¿Por qué? Porque una persona tiene el poder de influenciar a toda una sociedad.

La porción de la Torá acerca de Noé describe la historia de toda la humanidad; pero como todos los momentos importantes de la historia, es la historia de una persona: una persona dedicada al Señor y a obedecer su Palabra a pesar de que los que le rodeaban estaban decididos a ir en contra de Dios. Nuestro futuro se escribe de la misma manera. Todo se reducirá a unas cuantas personas que le son fieles al Señor. ¿Será usted una de esas personas?

Nunca subestime su poder. Personas como usted y yo escribimos la historia del mundo