El lugar correcto

Todos los israelitas acamparán bajo su propio estandarte y en su propio campamento, según sus escuadrones.Números 1:52

La porción de la Torá de esta semana, Bamidbar, es de Números 1:1–4:20 y la Haftará es de Oseas 2:1–22.

Albert Einstein dijo una vez: “Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su destreza en subirse a un árbol, vivirá toda su vida creyendo que es estúpido.” Esto lo dijo un genio, un genio que no habló hasta la edad de cuatro años ni leyó hasta la edad de siete. Los profesores de Einstein lo etiquetaron de “lento” y “mentalmente discapacitado.” Puede que Einstein fuera el último en su clase en comparación con los demás, pero sin duda no era menos que sus compañeros. Lo que sucedía era que él tenía su propia forma de pensar, una forma de pensar que le haría ganar el Premio Nobel y cambiar la manera en que percibimos el mundo.

En el principio del libro de Números, Dios le explica a Moisés la forma en que los israelitas debían habitar en su campamento. La tradición judía enseña que después de una larga descripción de cuáles tribus residirían dónde y de quién viajaría primero y quién viajaría después, Moisés estaba preocupado. Le dijo a Dios que si les instruyera a las doce tribus sobre aquellas posiciones, comenzarían a pelear entre sí. Todas las tribus se pondrían celosas de la posición de unas y otras. Se quejarían de que unas viajaran primero, mientras que otras tuvieran que hacerlo de últimas; de que unas se asentaran en el Este y otras en el Oeste, y así sucesivamente.

Dios le dijo a Moisés que no se preocupara. Años antes, en el funeral de Jacob, las doce tribus habían cargado su ataúd. La forma en que los hijos de Israel se colocaron alrededor del ataúd, sería la forma en que se dispondría el campamento. Básicamente, Dios le dijo a Moisés: “No te preocupes, porque cuando alguien sabe cuál es su lugar, hay paz.”

La explicación que Dios le dio a Moisés lo tranquilizó, pero ¿qué quería decir Dios? ¿Qué significa saber cuál es su lugar y por qué puede eso traer paz?

Saber cuál es nuestro lugar significa saber adónde pertenecemos y reconocer que ese lugar es el mejor para nosotros. Las personas se ponen celosas cuando piensan que el lugar que otros ocupan es más apropiado para ellas. Pero, ¿dónde estaría Einstein si hubiese pensado que debía ser el primero en leer en lugar del último? ¿Dónde estaría si se hubiese pasado la vida castigándose por ser diferente a los demás? Si Einstein hubiese tratado de ser otra persona, ¡habría perdido la oportunidad de ser él mismo!

Tómese un momento y trate de averiguar cuál es su lugar en este mundo. ¿Cómo puede servir mejor a Dios? Cuando usted descubre cuál es su lugar, sentirá alegría y paz, y lo que menos va a querer es ocupar el lugar de otra persona o ser alguien más. No se trata de estar en el primer lugar o en el último; se trata de estar en el lugar correcto.