Encender un alma

Si estamos enseñando a nuestros hijos, estudiantes o compañeros, tenemos que apoyarlos y permanecer con ellos hasta que sean lo suficientemente fuertes como para valerse por sí mismos. leer más…

La oración más importante

Ore por Jerusalén hoy y todos los días, porque si podemos sanar el corazón del mundo, el resto del cuerpo también se sanará. Sanemos a Jerusalén y sanaremos al mundo. leer más…

Agradecerlo todo

Cuando damos gracias a Dios, tenemos que ir muy lejos y muy profundo para apreciar verdaderamente todo lo que él nos ha dado. leer más…

Celebrar el fracaso

Las piezas rotas de nuestra vida son las que en última instancia nos hacen un todo. leer más…

Hacer de la inspiración algo real

Tenemos que tomar la inspiración y hacerla real, de modo que se convierta en una parte duradera de lo que somos y de cómo vivimos. leer más…

La bendición sacerdotal

Del mismo modo que le pedimos a Dios que nos muestre su favor y nos mire con agrado, nosotros también tenemos que tener un semblante agradable para todo ser humano con el que nos encontramos. leer más…

Alas que vuelan

El servicio y la obediencia no tienen el propósito de abrumarnos. ¡Es a través de servir a Dios y cumplir su voluntad que somos capaces de volar! leer más…

El Señor es su sombra

La cosa más egoísta que podemos hacer es ser desinteresados con los demás. leer más…

Recuerde lo bueno

Pruebe esto la próxima vez que alguien cercano le haga daño: recuerde. Recuerde los momentos compartidos y las cosas buenas que esa persona ha hecho por usted. leer más…

Levante su bandera

Encuentre su instrumento y tóquelo fuerte en la gran sinfonía de la humanidad. Levante su bandera y haga del mundo un lugar más hermoso. leer más…