En aquel día

¡Alaben al Señor, naciones todas!
   ¡Pueblos todos, cántenle alabanzas!
¡Grande es su amor por nosotros!
   ¡La fidelidad del Señor es eterna!
¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! — Salmo 117:1–2

Pregunta de conocimientos generales bíblicos: ¿Cuál salmo es el más corto? Respuesta: El salmo 117, con un total de dos versículos.

Los eruditos explican que este salmo tiene que ver con la era mesiánica. La brevedad del salmo simboliza la claridad que reinará en esos días. Entonces todo se reducirá a la idea expresada en este salmo: Todo el mundo en la faz del planeta reconocerá al Señor y lo alabará. La paz y la justicia abundarán en la tierra. La vida será clara, fácil y sencilla.

El profeta Zacarías también expresó esta idea cuando dijo: “El Señor reinará sobre toda la tierra. En aquel día el Señor será el único Dios” (Zacarías 14:9). Los eruditos preguntan: ¿No es ya el Señor el único Dios? ¿No ha sido el Señor Rey desde el principio de los tiempos?

La respuesta es sí, y no.

Una vez, una mujer se acercó a un rabino para quejarse de que su hijo andaba metido en cosas de religión. Esta situación no le gustaba para nada y dijo: “¡Yo no creo en Dios!” La mujer esperaba un sermón acerca de la evidencia de la existencia de Dios, pero el rabino tan sólo dijo: “Pues no crea.” “¿Cómo puedes decir eso?” respondió conmocionada. “Si quiere vivir en un mundo sin Dios, adelante,” dijo el rabino.

En otras palabras, para una persona que no cree en Dios, de cierta manera, Dios no existe. No hay normas para vivir, ni sentido en los acontecimientos de la vida; y ciertamente, no hay nadie a quien recurrir cuando las cosas se ponen difíciles. Si no creemos en Dios, en cierto sentido, él no está allí.

Considere el comer como analogía. Algunas personas creen que lo que comen no tiene ningún efecto negativo; por esta razón no tienen reglas en cuanto a lo que ingieren. Se sienten bien y disfrutan de todo tipo de alimentos, pues tienen la creencia de que el concepto de una buena nutrición es un engaño. Hasta que un día se dan cuenta de que tienen sobrepeso, las arterias obstruidas, la presión sanguínea alta y diabetes. En ese momento es cuando empiezan a creer que la alimentación saludable es un concepto real y comienzan a vivir de otra manera.

Lo mismo sucederá en los tiempos mesiánicos. Mucha gente vive la vida como si Dios no existiera. Así que, en cierto modo, para ellos, él realmente no existe. ¡Él no puede estar allí para consolarlos y guiarlos si se niegan a verlo! Pero un día, será claro para todo el mundo que Dios existe. En aquel día, todas las personas lo aceptarán como su Rey y vivirán su vida consecuentemente.

Haga que “aquel día” sea hoy. Cuanto más creamos en Dios, más vamos a experimentar su amor y guía en este mismo momento. ¿Por qué esperar?